El Consejo de Europa pone la educación en el centro de la respuesta a la IA

El 4 de septiembre de 2026, el Comité de Ministros del Consejo de Europa aprobó en Mónaco una recomendación dirigida a los gobiernos de sus 46 Estados miembros que sitúa la educación en el centro de la respuesta europea a la inteligencia artificial. Entre la acumulación de normas, marcos y plazos de los últimos meses, este texto merece atención por una razón concreta: dice, con la voz de 46 Estados, algo que hasta ahora sonaba a discurso de unos pocos. Que la alfabetización en IA es la base y que esa alfabetización no consiste en saber usar las herramientas.

Qué dice exactamente

La recomendación define la IA no solo como una tecnología, sino como un fenómeno sociotécnico. Los sistemas, y también las personas, instituciones, políticas y prácticas que determinan cómo se diseñan y se usan. De ahí se deriva su afirmación más importante y la que conviene subrayar: la alfabetización en IA significa entender los efectos de la IA en la sociedad, no solo saber cómo funcionan las herramientas. El propio Consejo de Europa señala que esto distingue su recomendación de otros marcos, centrados sobre todo en las habilidades técnicas.

El texto ofrece a los Estados un marco con veintidós principios orientadores en torno a cuatro temas: comprensión básica de la IA, derechos humanos y dignidad, democracia y Estado de derecho, y capacidad de acción social y pensamiento crítico. Y da un peso especial a la dimensión humana, con la privacidad, la autonomía, la equidad y la no discriminación en primer plano. Pide de forma explícita formación y desarrollo profesional continuo en IA para el profesorado, al que reconoce como pieza central.

Por qué esto importa más de lo que parece

Llevamos meses viendo cómo se acumulan los argumentos a favor de la alfabetización en IA, cada uno desde un ángulo distinto. El AI Act la recogió como deber en su artículo 4. El marco AILit de la OCDE y la Comisión Europea la ordenó en competencias concretas para el alumnado. La UNESCO había hecho lo propio con el profesorado y el alumnado. Y ahora el Consejo de Europa la eleva a cuestión de derechos humanos, democracia y Estado de derecho. No es casualidad que tantas instituciones lleguen a la vez a la misma conclusión, ya que los malos usos de la IA ya están ocurriendo. Han entendido que la única defensa que escala no es prohibir ni vigilar, sino formar el criterio de quien la usa.

Y hay algo que este cruce de normas y marcos deja entrever, aunque ninguna lo diga con estas palabras. Esto va más allá del cumplimiento legal. La alfabetización en IA es la base de una educación digital coherente y es también una de las pocas herramientas que le quedan a una persona para orientarse en un mundo que la IA vuelve cada día más difícil de leer. Cumplir la ley es lo que se le exige a una institución. Formar personas capaces de sostenerse con criterio en ese mundo es lo que de verdad está en juego.

Ese es el punto que la recomendación deja claro y que conviene no perder de vista en los centros educativos. Enseñar a manejar una herramienta forma usuarios, enseñar a entender qué hace esa herramienta en la sociedad, quién la diseña, a quién beneficia y a quién puede perjudicar, forma ciudadanos. Un alumnado que solo aprende lo primero queda a merced de lo segundo. Y esa diferencia, que hasta hace poco era una convicción pedagógica, es ya una recomendación firmada por casi todos los países del continente.

Qué puede hacer un centro con esto

La recomendación se dirige a los gobiernos, pero su lógica es directamente aplicable a cualquier centro que no quiera esperar a que las políticas bajen.

Primero, revisar si lo que se enseña sobre IA se queda en el uso de aplicaciones o llega a la comprensión de sus efectos.

Segundo, formar al profesorado, que el propio texto sitúa como prioridad. Y construir una posición de centro que trate la IA como lo que el Consejo de Europa dice que es: una cuestión que toca los derechos, la autonomía y el criterio de las personas, no un catálogo de herramientas que aprender.

Los centros que ya trabajan en esa dirección van donde la norma acaba de decir que hay que ir.

Fuentes

  • Consejo de Europa, Comité de Ministros (4 de septiembre de 2026). Recomendación sobre la educación como respuesta a la inteligencia artificial. Aprobada en Mónaco. Da aplicación al artículo 20 del Convenio marco sobre inteligencia artificial y derechos humanos, democracia y Estado de derecho.
  • OCDE y Comisión Europea (2026). AILit Framework. UNESCO (2026).
  • AI Competency Framework for Teachers.
  • Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento de Inteligencia Artificial), artículo 4.
Raquel López Hernández, fundadora de Ethiceye y consultora en IA responsable

Raquel López Hernández

Raquel López Hernández es fundadora de Ethiceye, consultora y formadora especializada en IA responsable, gobernanza y alfabetización en IA. Con una larga trayectoria en educación, colabora con el European Digital Education Hub de la Comisión Europea en iniciativas relacionadas con la alfabetización y la ética de la IA.

Ha formado a docentes de toda Europa en la Europass Teacher Academy (Florencia) y acompaña a centros educativos y organizaciones en la construcción de marcos, políticas y estrategias para integrar la IA con criterio propio.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles. Puedes revisar nuestra política de privacidad.

Necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Analítica

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.