Qué trabajamos
Cómo usa el equipo la IA hoy. Herramientas, datos, riesgos. Sin juicio.
Resultado parcial
Inventario y mapa de riesgo.
No enseñamos a usar ChatGPT. Eso ya lo saben. Trabajamos algo que ningún tutorial de YouTube va a darles: la conciencia de qué delegan cuando usan IA sin criterio, y qué responsabilidad tienen sobre lo que producen.
Es que la organización tenga, al final del programa, criterio compartido sobre cuándo, cómo y para qué usar la IA. Una política que el equipo entiende, acepta y usa desde el primer día porque la ha construido desde dentro.
Porque si la política la redacta el departamento legal y la baja por email, nadie la lee. Si la construye el equipo, se convierte en cultura.
La diferencia entre prohibir la IA y usarla con criterio es exactamente este programa.
No se trata de aprender sobre IA. Se trata de aprender a decidir con ella.
Qué trabajamos
Cómo usa el equipo la IA hoy. Herramientas, datos, riesgos. Sin juicio.
Resultado parcial
Inventario y mapa de riesgo.
Qué trabajamos
Riesgos legales (GDPR, AI Act), reputacionales y humanos. Casos reales del sector.
Resultado parcial
Marco compartido de riesgo.
Qué trabajamos
Cuándo y cómo usa cada persona la IA con criterio. Decisiones concretas.
Resultado parcial
Criterio documentado por persona.
Qué trabajamos
Puntos de acuerdo, clasificación de datos, protocolo de aprobación de herramientas.
Resultado parcial
Borrador de política de uso.
Qué trabajamos
Validación colectiva. Firma del equipo. Comunicación interna.
Resultado parcial
Política de uso firmada y operativa.
Sesión opcional a los 30 días para revisar cómo está funcionando la política en el día a día y si necesita ajustes.
— Una política de uso de IA co-construida: qué herramientas están aprobadas, con qué datos, para qué usos.
— Clasificación interna de datos por nivel de sensibilidad para el uso con IA.
— Protocolo de aprobación de nuevas herramientas de IA (¿quién aprueba, con qué criterios, en cuánto tiempo?).
— El equipo alineado: no todos usan la IA igual, pero todos comparten el mismo criterio.
— Documentación de la formación que cumple con el artículo 4 del AI Act.
— Base para actualizar cuando cambie la normativa o aparezcan nuevas herramientas.
No. La preparación corre a cargo de Ethiceye. Lo único que pedimos es que el equipo asista con honestidad: que traiga lo que realmente usa, las dudas reales y los casos concretos que han surgido. No hay que estudiar nada, no hay lectura previa. El diagnóstico de la primera sesión es precisamente para partir de la realidad del equipo, no de una realidad idealizada.
Es el escenario más frecuente y el que más se beneficia del proceso. La resistencia a hablar de IA suele tener tres orígenes: miedo a quedar obsoleto, desacuerdo de valores, o saturación de iniciativas digitales sin resultado. Ninguno se resuelve con una formación técnica. El programa de Ethiceye parte exactamente de ese silencio: la primera sesión crea un espacio seguro donde el rechazo también tiene lugar legítimo. La resistencia no se ignora: se trabaja.
El programa funciona bien con empresas de entre 20 y 300 personas. Por debajo de 20, el proceso puede simplificarse. Por encima de 300, suele ser más efectivo hacerlo por departamentos o capas jerárquicas. Si tu empresa tiene más de 300 personas, lo abordamos como consultoría estratégica: la estructura es diferente pero el objetivo es el mismo.
Sí, y es una de las formas más efectivas. Empezar con el departamento más motivado, generar un caso de éxito interno y expandir desde ahí. La política resultante puede integrarse después en la política global de la empresa. Si tienes este escenario en mente, cuéntanos en la llamada de diagnóstico.